domingo, 31 de agosto de 2014

Perfección, por Eliana Castro



Ella de ojos coquetos y sonrisa incompleta,
Ella era la combinación perfecta entre arena y mar,
Su personalidad, arrolladora como un huracán,
Sus párpados fuerte sosteniendo el peso de los desvelos, de los días sin llorar.
Ella, era verano,
Ella era canciones y libros, poemas y bombones,
Era la combinación perfecta de Leche y café,
Una tarde resbaladiza en el balcón,
Era un gorrión, saltando por ahí y por allá,
Esperando que se sienten a escuchar su canto amargo,
Ella era un sol, una luna opaca y medio llena, era incompleta...
Era un volcán sin necesidad de tierra,
Era mis estrellas.
Pero como todo, y no sin excepción en ella, era temporal, un pequeño viaje fuera del planeta, era mi todo, era mi perdición, era temporal, por eso se fue sin avisar, era mi debilidad, mi pedazo de perfección.

sábado, 30 de agosto de 2014

Lamento por tres almas mal concebidas.



Por: José Daniel Bustos


Ay del que, en mis otoños,
en mis periodos de inspiración
y armonía conmigo mismo
se pare frente a mí
y me muestre sus ojos.

Ay del que me haga recordar
que todavía soy un adolescente,
o mejor dicho, que ya lo soy.

Que el tiempo hay es que perderlo.
Que las cercas y zanjas hay que saltar.
Que hay que emborracharse y drogarse
antes de llegar a casa.

Ay del que me recuerde el nombre
de las tres almas que han atracado a mi musa,
de aquellas tres almas bondadosas e ineficaces
que mientras lloraba
arrancaron de mi boca frasesitas rosas.

De aquellas tres almas que recuerdo
tan ansioso y ofuscado
como el día en que nací.

lunes, 25 de agosto de 2014

Sleeping out

Por Juan Angel
A Maria Alejandra

Eso de dormir después de haber llorado es una cosa tremenda. Por ejemplo, yo esta noche lloré porque mi amiga María Alejandra se fue para londres hace ya un mes.

Ya es la onceava vez que lloro desde que se fue. Tres veces borracho, siete sobrio. La ultima mejor no se las explico porque terminan enredados. Y es que les cuento esto dormido. Estoy soñando que un tiranosaurio rex fornica con un unicornio que habla japonés. Pero no le presto atención a eso- Yo lo que quiero es soñar con Maria Alejandra y que cuando despierte ella esté ahí. Como la vez que los dod dormimos en la parte de abajo del camarote y David durmió abajo. Cuando me desperté ella seguia dormida. Me tomé el placer de verla dormir por unos segundos y después la desperté porque se suponía que ibamos a ir para Cali. Menos mal no fuimos porque el desayuno que tuvimos ha sido el mejor desayuno que he tenido en la vida.

Yo mejor paro de escribir porque es la una de la mañana y escribir me da hambre. Y es que si no hubiera escrito esto estaría dando vueltas en la cama tratando de caer dormido como pez al agua.

Ahora soy libre de descanzar.

Y el tiranosaurio habla italiano.

domingo, 24 de agosto de 2014

Me gusta decir que soy un zombie, por Juliana Chacón

A la mayoría de las personas les causa gracia el simple hecho de que que afirme ser un zombie, creen que estoy bromeando. Esperan una breve disculpa y una risa de mi parte, pero por más que quisieran -tanto ellos como yo-, no es así. Actúo como cualquier otro ser humano y no es para nada complicado, con tal de que respires nadie tendrá la más mínima sospecha de tu condición, tan sólo hay que fingir que todo se encuentra en perfectas condiciones y ya está; si bien podría decir que estoy en coma eso sería socialmente inaceptable, de seguro recibiría a cambio miradas de disgusto, rostros arrugados y susurros de fastidio al estar frente a un ser tan descarado que reta al destino y juega con su salud. Sin embargo, no puedo negar que es una perfecta analogía. 
Cuando estás en coma, te encuentras en un estado de inconsciencia en el que el cerebro funciona a pesar de los daños. Una persona en coma puede morir, recuperarse o pasar a estado vegetativo. Y en mi caso, algo murió ese 18 de abril de 2003. Murió la niña inocente que obedecía a los mandatos de aquel miserable, murió la promesa de un oscuro secreto, murió la prueba que declaraba compartir la misma sangre, sangre impregnada de perversión y descaro. Murió una parte de mí que jamás volverá. 
A pesar de todo eso respiro, al fin y al cabo eso es lo que cuenta, no?

viernes, 22 de agosto de 2014

El sentido de la educación.




Juan Angel.

¿Cuál es el sentido de la educación?

Esta es una pregunta difícil, bastante abierta (sobre todo para quien acaba de iniciar su primer semestre en la universidad). Sin embargo toda respuesta empieza con segundos de desasosiego, miradas perdidas que intentan dar una respuesta placentera a quien plantea la cuestión.

Para empezar decidí preguntarle a John Jairo Navia, agente social de lectura de la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero, quien respondió de manera concisa:

“Bueno, el sentido de la educación es facilitar herramientas para que las personas construyan sentidos de vida de manera colectiva, es decir, acercar el mundo a la persona para que sepa desenvolverse en él”.



Toda respuesta es insatisfactoria y nos lleva a nuevas preguntas. John Jairo me hizo pensar que su respuesta iba más ligada a una nueva pregunta: ¿Cuál debería ser el sentido de la educación? Para responder este nuevo interrogante me dirigí a alguien más cercano, mi amiga María Alejandra, quien como yo ha sido víctima de la educación más recientemente.



“El sentido de la educación es inculcar valores, antes que una tabla de multiplicar o un alfabeto para memorizar, tener respeto por uno mismo para así poder tenerlo por los demás. Tener la suficiente capacidad de comprensión como para diferenciar el hecho de que el no estar de acuerdo con algo no es malo. Puedes aceptarlo. Y que la simple palabra educación es la acción a mi parecer de aquel que asume que no está aquí para perder el tiempo, que va a usar eso a lo que le llaman cerebro”.



Para finalizar y tener respuestas de diferentes personas con diferentes opiniones y diferentes puntos de vista, planteé la pregunta a David Grisales, profesor de Física, Química y Matemática con amplios conocimientos en el área de Literatura.





“Pues la educación tiene un fin pedagógico, se supone que busca educar al sujeto implantándole ideas, indicándole que pensar, allí está el problema, el sentido debe ser transformar el sujeto, para que el sujeto transforme a la sociedad, pero para hacer esto se le debe enseñar a pensar, no decirle qué pensar, así que debe existir una promoción de la actitud crítica y desafiante”.





lunes, 18 de agosto de 2014

Mi fiel amiga, por Laura Suarez

El crepitar de los tacones de las otras mujeres a mi alrededor, el olor a humo en el aire, las luces, los sonidos, los olores y las gotas de lluvia acompañando la noche. La lluvia, ese fenómeno natural que desde pequeña despertaba admiración en mi, siempre sentía sus gotas caer, las sentina como si cada una de ellas guardara una emoción diferente y me la transmitiera al tacto. Era increíble, hasta ahora la lluvia era mi única amiga. 


De nuevo, el crepitar de los tacones de mis "compañeras de trabajo" me sacaron de mis pensamientos. Era la novena noche y el tercer lugar en el que había estado. Mi turno iniciaba en 45 minutos y me encontraba parada esperando en una esquina del establecimiento. 

No diré cómo llegué aqui, esa es otra historia, y no sería lindo recordarlo en este momento, mi jefe dice que debemos empezar la jornada en un buen estado de ánimo. Tal vez me desvíe un poco del tema, pero fue por eso que pensé en recordar a mi fiel amiga: la lluvia. Siempre estaba ahi cuando me sentía en un abismo. Sus gotas me acompañaron en mi primer dia de escuela, sus gotas me consolaron en la muerte de mi hermano, sus gotas me abrazaban cuando diagnosticaron tuberculosis avanzada a mi madre, y ahora, me refugio en sus gotas al darme cuenta que me han atrapado y que no podré escapar del mundo en que me obligaron a entrar, y me doy cuenta que no quiero este mundo, y me doy cuenta que no estoy dispuesta a vivir en este mundo y entonces recuerdo que al mínimo error cometido me costará la vida. Y entonces doy tres pasos, y me encuentro siendo empapada poco a poco por las hermosas gotas de lluvia, y me quedo ahí en medio de la calle, y pasan los minutos y a nadie parece importarle lo que estoy haciendo, y para mi esta perfecto así, y por un instante me siento feliz. Entonces el fuerte crepitar de los zapatos de mi jefe en los charcos me despiertan de mi sueño vivo, y en seguida escucho el estruendo de dos disparos, a poca distancia, y en seguida siento una punzada al lado izquierdo de mi pecho seguido inmediatamente de una punzada que atravesó mis costillas y mi pulmón.

Y recuerdo la primera regla que dijo mi jefe: "-La presentación personal es lo mas importante, si no están bien presentadas representa una noche perdida, y una noche perdida la pagan con la vida" Y ahí estaba yo, postrada en el frío asfalto de cara al cielo, sintiendo el despertar de sensaciones en cada impacto que daban las gotas sobre mi piel .

Y ahí estaba yo, siendo sumergida por las gotas de la lluvia en un momento como este. Desde pequeña fue mi fiel amiga, y ahora me acompaña hasta el final de mi vida.

Llamado a una lagrima, por Eliana Castro



Mientras en la ventana derramaba su única esperanza,
por la puerta entraba la presencia del frió atardecer,
nunca se imaginaba desfallecer tan rápido y menos en los brazos de el...
su mirada ya no era la misma,
los restos de su corazón ya eran cenizas,
no se imagino que al levantar la voz de la razón, contestara por fin, al tan aclamado llamado de una lagrima,
su garganta ya no pedía permiso para anudarse y llenarse de melancolía,
su mirada se torno fría, diferente, distante y arrogante,
el grito desesperado de su corazón le palpitaba fuerte en la conciencia,
pobre muchacha, aun a estas alturas de la muerte no podía contestar, su propio llamado a una lagrima.

viernes, 15 de agosto de 2014

STAlKED STALKER

STAlKED STALKER
Seb M Coronnel





 FRAGMENTO # 1 de mi Bitacario

9 de septiembre de 2013

Esto es de mi propiedad, por lo tanto seré yo quien lo nombre. No es un diario (eso es de niñitas fresa que son fans de one direction) pero si no es un diario… ¿Qué es? ¿Una bitácora?... como sea es mi gran ego que estigmatiza el nombre de lo único que escucha lo que pienso. Tal vez por eso mi cerebro sienta la necesidad sumamente inconsciente de etiquetarlo de alguna manera.
Mucho gusto bitacario, encantado de conocerte.

13 de septiembre de 2013

Estoy en la cafetería sentado aun con su rosto en mis parpados. Empezaba la aburridora clase de literatura yo estaba muy cómodo en mi asiento pasando el inicio de TUMBLR sin prestar atención a lo que la gente estúpida publicaba. El profesor llevaba diez minutos hablando cuando se abrió la puerta y mi cabeza se alzó por inercia. Una chica, nueva obviamente, entro al salón y me sorprendí al no poder quitar mi vista de su espectacular presencia, era alta, más alta que yo (todos son más altos que yo) su tez blanca contrastaba su blusa violeta. Rubias líneas irregulares se apoderaban de su cabello con algo de vida propia, que se deslizaba por su delicada espalda. Los vaqueros que llevaba iban a la medida de sus proporciones. Con unos cuantos pasos llego al profesor. Desde donde yo estaba solo veía unos diminutos labios bajo una perfilada nariz moviéndose con timidez y a un roñoso viejo cuarentón asintiendo con brusquedad. Y entonces se giró y sus enormes ojos se encontraron directamente con los míos, no sé como pero distinguí un muy discreto verde opalino. Nuestras miradas permanecieron fijas por unos cinco segundos hasta que el profesor le indico donde debía sentarse. La clase termino y ella fue la primera en salir pero al instante entraba como alma que lleva el diablo. Había olvidado su mochila. Me miro de nuevo y no pude aguantarme dejar escapar una leve sonrisa torcida. No la vi en ninguna otra clase, supongo que solo compartimos esa. Y como son siempre las cosas creo que será lo único que compartiremos.

17 de septiembre de 2013

¡RESULTA QUE SI ESTA EN OTRA CLASE! Okei ya. Pues el fin de semana no fue nada interesante, solo dormir y perder mi tiempo con mi IPhone en la mano. Bueno como iba diciendo, está en la clase de francés también. La maestra la hizo presentarse en frente de todos y pues yo desde mi asiento de la última fila y con mucho esfuerzo capte su nombre pronunciado con esa delgada y débil voz. Su nombre me recuerda a los felinos.

jueves, 14 de agosto de 2014

Divagar

José Daniel Bustos.
En alguna esquina deMedellin - 14/Oct/2014
Diario de Daniel

Soy un poco lerdo para las historias conclusas, finitas. Aborrezco la estetica, y la locura es mi religión. Me alimento de imagenes, y defeco en la moral. Al habitante de la calle, compañero, doy monedas y pan; a mis amigos sonrisas y abrazos. A todos amor y felicidad. Y no lo hago por ellos. Ni siquiera lo hago por mi. Sino por Maria Alejandra.

Naturalmente, como dice mi comadre, solo doy de lo que tengo. Y por ello doy palabras. Palabras inconclusas, infinitas. A Maria Alejandra, a todos, a cualquiera.

Yo solo quiero salir a caminar y hablar con cualquier chico o chica de esos que van saliendo del colegio a esta hora con el uniforme, y solo les importa el camino a casa. Solo piensan en el elmuerzo y lo que pasó en el colegio. La pelea que hubo, lo que pasó en el baño. Lo que se repitió en el salon sin que el profesor de matematicas se diera cuenta. Y lo que pasó con el profesor de matematicas. En fin, tantas cosas que pasan.

Y sí, que me inviten a hacer algo, no sé. No sé.

Mierda.

domingo, 10 de agosto de 2014

Maldita lluvia, por Juan Carlos Cortes

MALDITA LLUVIA


La lluvia aumentaba su intensidad, el repiquetear de las gotas se va trasformando en un murmullo grave, para muchos es un sonido que invita a dormir y descansar, pero para mí es la señal que mi corazón y mente esperan para dejar brotar amargas lágrimas; en un vano intento por aliviar un dolor que se ha calado en lo más profundo de mi ser y que tardara mucho tiempo en aplacarse
.
Es verdad puede sonar algo extraño, pero se los confieso, odio la lluvia y su sonido; el solo escucharla me hace revivir los dolorosos recuerdos de un pasado no muy lejano el cual todavía no he podido enterrar en lo profundo del olvido.

Mi nombre es Trevor y mi relación con la lluvia es bastante complicada, hasta hace un mes su sonido y presencia llenaban de júbilo mi corazón y con su murmullo había logrado llegar a pensar que mi existencia era plena y maravillosa; todo esto, porque fue bajo la lluvia donde la conocí.

Todo comenzó un día en el cual una borrasca característica de este lúgubre lugar se precipito sin dar aviso. Yo había salido del instituto un poco cabizbajo porque una chica la cual su nombre no me es importante ahora, no había aceptado mi invitación a comer. La lluvia se precipito tan rápido que en un momento quede totalmente empapado, perfecto pensé, al tiempo que corría a buscar refugio debajo de un pequeño cobertizo. 

Estaba pensando y esperando a que la lluvia disminuyera, cuando una dulce voz me pregunto.

-¿Está ocupado este sitio, me puedo quedar aquí a esperar que deje de llover?-

Al levantar mi vista hacia la fuente de tan armoniosa voz, lo único que pude hacer fue asentir y contemplar a la hermosa beldad que había frente a mis ojos, su mirada era de color castaño y expresiva, su boca era perfecta con labios rojos y brillantes, en su cara resaltaban dos hermosos hoyuelos que se marcaron con su sonrisa, su cabello mojado permitía suponer que era de color castaño claro, su cuerpo era delgado pero atlético, con rasgos delicados y la altura era la perfecta para mí.

Ante mi estupefacción su dulce voz volvió resonar en un intento por romper el silencio, que la admiración había generado en mí ser.

-Hola mi nombre es Amanda- me dijo, volviendo a sonreír y haciendo que aparecieran esos hoyuelos, que hacían de su sonrisa algo que me quitaba el aliento.
Después de ese saludo y un poco de balbuceo de mi parte su maravillosa forma de ser me cautivo, y la conversación fluyo de manera natural.

Aunque parezca mentira, Cupido lanzo rápidamente sus poderosas flechas sobre nosotros y días después nos volvimos a encontrar en nuestra primera cita, la cual también estuvo acompañada por la lluvia y en donde nos dimos nuestro primer beso.

Estos días en los cuales no he hecho sino pensar, he llegado a la conclusión de que con el primer beso puede confirmar si lo que sientes es amor verdadero o solo es un capricho.

Solo les puedo decir que cuando la bese, sentí que el tiempo se congelaba y yo quedaba suspendido en la nada, pero el solo hecho de sentir sus dulces labios y su cálido aliento dentro de mí, me hicieron regresar al mundo el cual se había vuelto de repente más brillante; también les puedo decir que ella, mi alma gemela, sintió lo mismo porque así me lo confesó.

Desde ese día todos los momentos de mi vida fueron maravillosos, llenos de alegría y sosiego, y por extraño que parezca todos nuestros dulces momentos fueron asistidos por la lluvia. Puede que sea raro, pero la lluvia se volvió confidente de cada una de nuestras actividades: las caminatas por la playa, los paseos en bicicleta, los recorridos turísticos, los almuerzos, las cenas, todas las invitaciones. Pero no había nada de malo, el simple hecho de estar con Amanda transformaba cualquier situación en algo memorable.

El tiempo paso, varios años les confieso, y nuestro amor continuaba imperturbable, el solo hecho de estar el uno junto al otro, nos hacia los seres más dichosos sobre la faz de la tierra.
Un día en que Amanda y yo estábamos caminando, un nuevo aguacero se precipito, pero eso no nos importó, que de malo podría haber con la lluvia, si todo el tiempo la misma había sido cómplice de nuestro gran amor.

Pero que equivocados estábamos, en el camino a nuestro hogar, tuvimos que pasar por una concurrida calle, y cuál no sería nuestra mala fortuna; que en medio de nuestro cruce, un vehículo al quedarse sin frenos patino a causa del pavimento mojado, y nos embistió.

Hay algo curioso entre el descubrimiento del amor y la aparición de la fatalidad, en ambos casos el tiempo se detiene, eres consciente de cada segundo sucedido; pero a diferencia del placer que trae consigo el amor y en donde disfrutas ese sentimiento de lentitud, la fatalidad logra grabar esos momentos lentos en tu mente para que después  sean revividos cuantas veces sea necesario.

Fue así como percibí todo, fui testigo de cómo el grito mudo de Amanda, me alertó demasiado tarde, y vi como el vehículo la golpeaba a ella en medio de chirridos, para después alcanzar mi cuerpo y terminar todo con un golpe seco.

Desde ese momento solo recuerdo haber despertado en un hospital, con unos fuertes dolores recorriendo una de mis piernas y un costado de mi cuerpo, pero el dolor más grande lo generaba la angustia de no saber nada sobre mi adorada Amanda.

La cruel noticia me fue dada por mi mejor amigo y primo de ella. El me contó que yo había durado una semana en coma, y durante ese tiempo mi amada había muerto, ya que el accidente la había afectado más a ella que a mí, pero que todo el tiempo que duro su agonía solo tuvo fuerzas para pronunciar mi nombre y solo había descansado en paz cuando se había enterado de que yo estaba con vida, muriendo así con una sonrisa en sus labios; y adivinen que sucedía en el momento que me daban esa inhumana noticia, es fácil de suponer, llovía.

Mi alma parecía haber abandonado mi cuerpo, pase varios días yendo al cementerio a llorar sobre la tumba de mi ángel, solamente acompañado por la lluvia, con la cual mis lágrimas se combinaban y bañaban la fría lapida adornada con flores que rezaba lo siguiente, “Que mi amor te acompañe para siempre”. ¡Ahh! desalmadas palabras si ahora era yo quien quería acompañarla a ella y seguir amándola en la eternidad.

Esa, compañeros, es mi terrible historia; una historia que habla sobre un amor arrebatado, me consuela pensar que ella se encuentra bien en el lugar donde está. Por hora sigo llorando su muerte, reponiéndome lenta y dolorosamente, mientras esta maldita lluvia sigue cayendo sin cesar, empeñándose en recordarme una y otra vez a quien fue el amor de mi vida.

Por Juan Carlos Cortes.

Lluvioso, Por Camilo Molina

Me percaté de que estaba vivo, solo sentía millones de breves besos que recorrían por todo mi cuerpo. Eran tan cortos que algunos no los podía sentir, tan fríos que me evocaron a las lágrimas que derramé en un día de luto.

Me levanté, empapado miré hacia el cielo, unas nubes negras se cernían sobre mi, sólo sobre mi. A mi alrededor solo veía un claro firmamento azul, despejado. Y en la tierra un paisaje de gente recostada en el piso, dormidas, sin vida. Sin unas nubes negras que derramaran lágrimas de vida.

Miré hacia el cielo de nuevo, vi las nubes, les sonreí, les agradecí y me marché de aquel lugar. Buscando otro afortunado que lágrimas derramaron sobre él.

Por Camilo Molina

jueves, 7 de agosto de 2014

¡SOY INOCENTE!

Mi nombre es Gabriella Gallego nacida en los soles del 97 viajo constantemente en la comodidad de mi sofá entre páginas y letras buscando un lugar en el que leer y escribir sean sus prodigios:




¡SOY   INOCENTE!


-Al acusado Edmund se le considera responsable del asesinato de la familia Bruke, según los registros hallados en las escenas del crimen los 3 cuerpos fueron encontrados...



Veía el reflejo de la señora fiscal a través del cristal de mi vaso de agua, llevaba un traje formal, una falda negra de drill que le llegaba al borde de la rodilla, un blazer de algodón que cubría la blusa blanca de encaje, no tenía más de 30 años, su cabello negro resaltaba sus ojos azules que estaban clavados en la hoja donde decía que yo era el culpable...pero yo solo estaba parado esperando en la estación del autobús, con mi paraguas rojo, las gotas caían pesadamente con un ritmo constante, los autos pasaban con las ventanas arriba para evitar que al pasar por los charcos los neumáticos no salpicaran adentro, pero para mí no, ya tenía los zapatos mojados como todos los días, era como mi desayuno cada mañana.El bus paró frente a mí en la Avenida Central como todos los días, puse mi portafolios en mis rodillas y apoyé mi cabeza en el frio cristal, personas como yo se dirigían diligentes a su trabajo, odiaba mi rutina, todo era como un libro de dibujos con la misma imagen una y otra vez, odiaba esta ciudad, siempre era gris, oscura y fría.

A la velocidad que iba el autobús todo afuera parecía un borrón, al parecer todo se movía y era yo el que estaba quieto, el autobús paró en seco y mi portafolios cayó al suelo, era mi parada, me incliné para recoger mi portafolios y bajé, abrí el paraguas y me dispuse a caminar hacia el enorme edificio donde laboraba desde hace 5 años.

Me paré detrás de una señora robusta en la fila para comprar el café, era de los mejores de la ciudad, café con canela y cacao, el paraíso en una taza.

Mientras esperaba mi turno, enumeraba en mi mente las cosas que tenía para el día, mamá quedó de hacer una cena para celebrar el reciente logro de Caleb mi hermano mayor, se graduó en medicina, ya era todo un profesional, ahora él era el orgullo, en cambio yo graduado en literatura, y siendo ya un editor de textos era como si Anabelle, mi dulce hermana menor; ganara la prueba de algebra en 10 grado, una basura, no valoraban el arte de escribir, redactar y producir obras y textos, tal vez porque un niño de primaria podría hacerlo también; un cuento donde la princesa se casa con el chico más guapo de la ciudad, tienen muchos hijos y viven "Felices para siempre" y aunque mi puesto en la empresa solo se reducía a un asistente y mi sueldo no superaban las expectativas de mis padres, ya era un fracaso, un fracaso andante, mi padre decía que no prosperaría nunca si elegía la literatura en vez del derecho y las ciencias políticas, pero la verdad jamás aspiraba en verme como un hombre prospero con una gran mansión, autos lujosos y de más cosas efímeras, siempre pensé en lo que me haría feliz, aunque no se si mi padre tuviera razón, amaba el arte de la escritura, pero después de graduarme solo me había sentado detrás de una computadora llenando informes, sacando copias y esperando a que mi condenado jefe, que además de darme el pago de mala gana me amenazaba constantemente a dejarme sin empleo y si no hacia las cosas debidamente como tenían que ser (servir el café y llevarlo a su oficina, aceptar el fraude que cometía en la empresa y mantener en secreto todas aquellas veces en la que una dama no digna de aquel título se pasaba a su oficina y sin reparo simplemente tapaba la fotografía enmarcada de la señora Chase como si así nada pasara) me ascendiera de puesto, ya habían pasado 60 meses y yo seguía en la maquina haciendo informes soportando burlas y humillaciones, no suponía seguir trabajando otro año más para el condenado del Sr. Chase.

Alguien pasó corriendo interrumpiendo mis pensamientos, interceptó la fila y me empujó contra la señora robusta de al frente, que derramó su café y me gritó una palabrota no digna de una dama, me giré y vi una figura que corría, la seguí con los ojos haciendo caso omiso de la enloquecida señora que reclamaba justicia por su café derramado, la figura se dirigió hasta el parque, un conjunto de árboles con bancas dispersas. Sacó algo de su bolsillo que destelló con la escasa luz que derramaba el cielo, ya había parado de llover pero el frio y el día gris seguían pegados del cielo, me aparté de la fila y me fui acercando a la figura, esta se paró en frente de una banca donde un hombre con sombrero y anteojos sostenía el periódico frente a si, de tal manera que no pudo percibir cuando la figura se alzó contra él y rasgo el periódico con la hoja de...de un cuchillo, de nuevo alzó el arma y la hundió en el pecho del hombre, una limpia y rápida punzada, el hombre en la banca cayó de frente con un gemido y la figura salió corriendo dejando detrás un charco de sangre.

Estaba paralizado me temblaban las manos y el frio que había tenido hace unos minutos había desaparecido dejando un infierno en mi interior, pero aun así me obligue a seguir a aquel asesino de desconocida identidad.



"Entre los derechos del hombre, sin duda el más importante es el derecho a la vida, pues es la razón de ser de los demás."



"El que matare a otro será castigado, como reo de homicidio, con la pena de prisión de diez a quince años".art. 138 del Código Penal

- La vida es el primer derecho fundamental para todo ser humano, si este es violado,quien lo hiciere como la ley bien declara y como cité anteriormente, será castigado cumpliendo con una condena de prisión de 10 a 15 años...



Era increíble nadie más parecía ver aquel hombre en el suelo en medio de un charco de sangre, manchaba todo su traje pulcramente planchado, su esposa debió de plancharlo esta mañana si no suponía que tenía una criada, aunque era más posible que fuera su esposa porque tenía un anillo dorado que brillaba abrazando el dedo anular de su mano derecha. Su rostro apacible bajo los anteojos torcidos reflejaba ojos faltos del cualquier brillo, inmersos en el abismo de la fría ausencia, el cuchillo sobresalía de su pecho, la camisa de franela manchada de sangre y el abrigo que antes había sido gris se tornó café, me agaché cuidadosamente y le quité el cuchillo del pecho haciendo que brotaran mares de sangre de la herida, sentí náuseas y una horcada se atoro en mi garganta, me paré tambaleante y corrí con la vista fija en la figura de negro que avanzaba entre la gente.



Empujaba sin educación a todo el que se me atravesase, pasé la avenida con la muerte trastabillando tras mis talones, las calles de Mérida estaban a estallar de tráfico, me encontraba en el centro y todas las personas ya salían con sus ventas a la calle, zigzagueaba entre los comerciantes que como perros hambrientos iban de un posible cliente a otro,la figura negra se perdía entre la gente y cada vez que la perdía de vista maldecía,no corría desde que tenía 15 años y el clima y mis zapatos no ayudaban en nada.Paré frente al gran anuncio de "supermercado" la figura negra ingresó sin titubear y así lo hice también, no tenía ni idea de porque había decidido entrar a aquel lugar, pero agradecía al ángel que ya no tuviera que correr y pudiera estar bajo la seguridad de un techo y un piso libre de charcos.



Estaba en la sección de frutas, todos llevaban su carrito a rastras con frutas y verduras de todas las clases, la figura negra se movía como una sombra entre la gente, buscaba desesperadamente algo o a alguien, cruzó al final del pasillo y acelerando mi paso gire en redondo para sorprenderlo de frente y poder ver su rostro, mientras me giraba nervioso choqué contra una pirámide de naranjas que cayeron en cascada por todo el piso atrayendo la atención de varios clientes que se detuvieron para mirarme y murmurar.



Seguía la figura que se dirigió a la sección de refrigeración; a excepción de la figura y yo, solo habían dos personas en aquella sección, me oculté al lado de un refrigerador y miré atento al siguiente paso de la figura, esta se acercó a una señora que estaba inclinada buscando algo en uno de los refrigeradores y con un movimiento rápido la empujo dentro, esta gritó y la anciana al otro extremo del refrigerador miro asustada y se echó para atrás, chocó con su carrito tumbándolo y regando su contenido por el piso, se levantó y echo a correr pasando a mi lado, cuando volví la vista a la figura negra ya no estaba, me acerque despacio al refrigerador donde se escuchaba un golpeteo desesperado, y allí estaba, la señora pedía a gritos algo que no lograba escuchar, pero por la expresión de desespero y angustia podía intuir que tenía miedo y quería que alguien la ayudase, trate de zafar el candado que aseguraba la puerta, pero era imposible, grite para que me ayudaran pero no había nadie, no había más remedio que seguir a la figura y poner para el asesinato de gente inocente.





El Tribunal considera que el ordenamiento jurídico tienen los derechos de los niños, niñas y adolescentes quienes han sido consagrados de manera particular en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, la misma que consagra la "Doctrina de la Protección Integral" que reconoce a los niños, niñas y adolescentes como sujetos de derecho.

Inocencia, dicen que los niños son todo inocencia, no podría decir que no, pero tampoco exceptuar la falta de esta en mi hermana que hizo de mí grandes penas; pensé.



Ya eran las 3:27 p.m. salí a toda prisa del supermercado, del cielo caían gotitas de lluvia que resbalaban por mí frente, la figura seguía con un objetivo y eso ya lo tenía más que claro.



Al seguir sus pasos, la figura me llevó hasta la calle Helsinki; una de las más antiguas de la ciudad, donde finalizaba esta se encontraba una escuela preparatoria, era una enorme planta de dos pisos, enmarcada con grandes ventanales con vista a los salones de clases, en un extremo estaba el parqueadero repleto de autos de diferentes tamaños y clases, los autobuses enfilaban el borde de la acera esperando para ser llenados justo a las 4:00 pm, la jornada no había acabado por lo tanto no había rastro alguno de alumnos alrededor, la figura oscura dio la vuelta a un callejón eh ingresó por la parte trasera de la escuela, hice lo mismo, esperando al siguiente movimiento. Los pasillos eran largos encaminados por altas filas de lockers, donde se dividían en el marco de una puerta, no había ni una alma al parecer todos seguían en los salones de clases, en ese momento una puerta se abrió y salió un hombre con un mono y un carrito con utensilios de aseo a rastras, me dirigió una vaga mirada y paso de largo, la figura aceleró el paso cruzando a la derecha, se dirigió de frente a una puerta doble al final del pasillo la cual daba al gimnasio. Eran alrededor de las 3:45 faltaba poco para que las clases acabaran.



No habían más de 5 chicas en esa área, parecían un grupo de amigas dispuestas a ser un solo miembro lleno de pinta labios, brillos y uñas postizas, me oculte detrás del graderío, las chicas miraron a la figura y una de ellas les murmuro algo a las demás, estas se alejaron dejando a una sola en medio del gimnasio, era delgada con la piel tan blanca como una pared, no sobrepasaba el metro sesenta y su holgada ropa de gimnasia no ayudaba en nada para su muy pequeña figura, si no fuera por sus oscuros ojos que miraban fulminantes a la figura oscura y su ceño fruncido en una expresión firme de desacuerdo podría decir que tenía alrededor de unos 13 años, pero sin duda tenía unos 3 años más, se cruzó de brazos retando a la figura que ya avanzaba hacia ella, la figura extendió el brazo y le puso detrás de la oreja un mechón que se había suelto de su moño, se acercó más, inclinándose hasta ponerse a su altura le murmuro algo al oído y esta retrocedió asustada, se dio la vuelta y corrió hacia las puertas de salida, la figura con un movimiento rápido la tomo de los hombros con fuerza y la obligo a sentarse en las gradas, tomó un lazo que habían debajo de estas y se lo paso a la chica que empezó a llorar desconsoladamente, ríos de lágrimas enmarcaban su cara que suplicaban a la figura piedad, este cogió el lazo y lo ató a su cuello, un nudo preciso y rápido abrazaba la garganta de la chica, esta con decisión le arremetió una patada en el abdomen, dejando sin aire a la figura que se inclinó hacia delante tosiendo fuertemente, se enderezó increíblemente rápido y casi imposible, alcanzó a la chica en las puertas que se disponían a ser testigas de lo que acabaría por suceder, agarro a la chica del cabello, esta se sacudió y grito por ayuda, pero la única respuesta que obtenía era el eco que retumbaba en las paredes burlándose de su desgraciado destino, la figura nerviosa por acallar sus gritos le golpeo a un costado de la cabeza con tal fuerza que la chica cayó al suelo inconsciente y como una muñeca de trapos quedó suspendida de un hilo fino que cortaba su delgado cuello.







-La menor se le encontró colgada en la escuela preparatoria de Helsinki en el gimnasio, tal parece había acabado su clase de gimnasia y no se dirigió de inmediato con los demás alumnos a las duchas, todas las investigaciones y evidencias halladas en la escena del crimen indican que esto no fue un suicidio planeado y de ninguna manera concebido por la victima...







Corría, corría como alma que se la lleva el diablo de una calle a otra buscando algún lugar donde poder esconderme de la oscura figura, después de ver el cuerpo de la niña como un ángel de cristal colgado de un árbol de navidad, la oscura figura se giró y en ese instante clavó los ojos en mí, como si supiese que había estado allí, que siempre había estado allí y había sido testigo de los atroces crímenes que había cometido en las últimas 4 horas.



Seguía por las calles sin rumbo fijo, solo seguía el instinto en que mis pies me guiaban, en eso quedé de frente a una casa de dos plantas, miré a mi alrededor, había entrado a los suburbios a unas 4 calles de Helsinki, la casa disponía de un área grande de yarda verde bien podada, un árbol frutal como guardián de esta a un costado con rosales que lo rodeaban formando un circulo rosa, un sendero que iba desde la acera hasta los escalones anchos que daban al porche, estos me miraban invitándome a seguir, gire el pomo de la puerta por simple curiosidad al tener claro que esta no se abriría, me sorprendió el sonido de un "clic" al abrirse la puerta.



Me encontré de frente con un pasillo amplio encaminado por cuadros artísticos en blanco y negro, este daba a una amplia salita, un espejo de forma horizontal cubría la pared de enfrente, era espaciosa con grandes y cómodos muebles en cuero negro con cojines blancos a juego, a un lado del mueble había un perchero del que colgaba un sombrero con una oscura mancha que le daba un aspecto viejo y sucio, una mesa de centro en roble sostenía la figura de un ángel en porcelana, un libro abierto con unas gafas puestas encima para permitir que este no se cerrara, fotografías con retratos de una familia aparentemente feliz, era así, nunca una sonrisa enmarcada es real, nunca, una de las mentiras más practicadas en el mundo, cada segundo un flash se dispara y capta la sonrisa falsa de alguien fingiendo ser alguien plenamente feliz así se esté quebrando por dentro.



Unos pasos provenientes del pasillo hicieron que me tensara y buscara algún objeto para poder defenderme de quien se dispusiera a cruzar por la salita, los pasos se detuvieron por un instante y como tanto lo temí la figura oscura estuvo frente a mí y esta vez si lo pude ver de frente, llevaba una sudadera negra con una capucha que cubría su cabeza y parte de su rostro como si fuera un monje unos jeans oscuros y zapatillas deportivas, levantó los brazos y me preparé en posición de ataque, apreté los puños sobre la figura de porcelana que había tomado de la mesita de centro, pero el personaje deslizó las manos sobre la capucha y pude ver la cara del hombre que había matado a sangre fría a tres personas de las cuales una era tan solo una niña una pequeña niña. Sus ojos eran color avellana al igual que su cabello, una revuelto de nudos que goteaban agua por su cara, labios finos se alzaban en una sonrisa que ocultaba sus dientes, giro su cabeza hacia un costado y se abalanzo sobre mí, yo hice lo mismo y chocamos en una lluvia de cristales rotos contra el espejo de enfrente, me apresuré a tomar un trozo deforme de cristal, pero este fue más rápido y lo hundió en mi abdomen, una fuerte punzada de ardor ascendió por todo mi cuerpo enviando descargas que hacían que me contrajera, llevé las manos a mi abdomen en donde el trozo de cristal aún permanecía clavado, lo tomé con las manos y estas derramaron hilos de sangre que corrían por mi pálida piel como senderos en un jardín seco y sin vida, me deje caer sobre los trozos de cristal rotos, el reflejo del hombre oscuro podía verlo en uno de los cristales sobre el piso, estaba lleno de una sustancia roja y viscosa, no había alcanzado a herirlo pero aun así estaba cubierto de sangre, el mundo me daba vueltas y la realidad me abrazaba con tal fuerza que no me dejaba respirar, luchaba por ganarle a la muerte, un sonido vago me vino de lejos, abrí los ojos y vi un figura de traje mirando asombrado la escena, lo reconocí al instante, era mi hermano mayor Caleb se llevó las manos a la cara, dejando caer su portafolios al piso, la figura lo agarro de la corbata llevándolo consigo al suelo, Caleb dio un fuerte alarido y grito algo que no pude entender, uno de los cristales se había clavado en su pierna, lo saco con fuerza y rapidez y otro alarido salió de su garganta, arremetió contra la figura golpeándola una y otra vez contra los cristales, gritando airado palabras sin sentido, ya no entendía nada de lo que decía, la luz en la habitación se fue apagando ya no sentía mi cuerpo, estaba flotando en un mar rojo lleno de fríos y puntiagudos alfileres todos clavados en mí, todo se volvió negro y yo caí en los brazos de un oscuro abismo.







La esquizofrenia es un diagnóstico psiquiátrico en personas con un grupo de trastornos mentales crónicos y graves, caracterizados por alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad. La esquizofrenia causa además una mutación sostenida de varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo, principalmente de la conciencia de realidad, y una desorganización neuropsicológica más o menos compleja, en especial de las funciones ejecutivas, que lleva a una dificultad para mantener conductas motivadas y dirigidas a metas, y una significativa disfunción social.

Una persona con esquizofrenia, por lo general, muestra un lenguaje y pensamientos desorganizados, delirios, alucinaciones, trastornos afectivos y conducta inapropiada. El diagnóstico se basa en las experiencias reportadas por el mismo paciente y el comportamiento observado por el examinador.

Por lo general, los trastornos de la cognición contribuyen a problemas persistentes de la conducta. Los pacientes esquizofrénicos suelen tener otros problemas de salud, incluyendo drogodependencia, depresión y trastorno de ansiedad, así como problemas sociales como desempleo, pobreza y baja calidad de vida. La esperanza de vida de los pacientes con esquizofrenia es de 10 a 12 años menor que los individuos sin la enfermedad, por razón de los problemas de salud y una mayor frecuencia de suicidio.

-Su enfermedad no justifica su crimen Sr. Edmund, la corte ha decidido someterlo a pena de 25 años de cárcel su enfermedad será tratada por especialistas, quienes lo ayudaran en su proceso de recuperación...



- ¡¡¡YO SOY INOCENTE!! ¡¡YA LES he CONTADO TODA LA HISTORIA, YO SOLO FUI TESTIGO Y VICTIMA DE ESA OSCURA FIGURA DE SANGRE FRIA!! YO SOY...YO SOY...



La enfermera sentada al otro extremo de la mesa se acercó con dos hombres custodiándola quienes me tomaron firmemente de los brazos mientras ella con una jeringa introducía líquidos de colores a mi organismo, la figura oscura apareció detrás de ella, sonriéndome con su fría y vil sonrisa de lado, me guiño un ojo y me juró que no me dejaría hasta terminar con la misión de matar al testigo sentado a un lado de la jueza, aquel que había opacado su brillo y lo había transformado en basura, el que robo toda la atención que el también merecía y lo redujo al ser más insignificante que un hermano del medio podría obtener, la luz alrededor se fue apagando y con ella la oscura figura también.


Gabriela  Gallego.



miércoles, 6 de agosto de 2014

Down on the wet coast
they got a saying,
if you are not driking,
Then you are not playing.
But you've got the music in you, don't you?





 La noche, aunque prematura en esta época del año, no dejaba de ser calurosa. Aunque el viento soplara tan fuertemente arrebatandome mi sombrero azul un par de veces.
  Chicos y chicas con ropas vistosas y holgadas esperaban con sonrisas ansiosas a la entrada de un famoso bar de la ciudad. Luces fluorescentes, verdes, azules y violeta se colaban por las ventanas e iluminaban tenuemente la acera de la calle. Me distraje un momento viendo las figuras que formaban al moverse rápidamente si entrecerraba los ojos.  Las pastillas comenzaban a hacer efecto.
  Cada vez hacía más calor, me sentía en el infierno. A los pocos minutos llegó Juliana, acompañada como siempre de Felipe. ¡Como odiaba a ese chico! Una semana después me enteraría de que al desertar por tercera vez en la universidad, huyó a Montería, o no sé qué ciudad, a trabajar en la pescadería de su tío. Juliana notó un extraño brillo en mis ojos, y mis ademanes cada vez más descontrolados y violentos, por eso decidimos no festejar esa noche. Felipe se mostró claramente molesto. Había llegado empeñado en tomar, y bailar con Juliana, y no solo con Juliana. Si me entienden. Los escuché discutir y me alegré por un momento, hasta que Juli me tomó fuerte del brazo y me haló hacia adelante.
  -¿Hacia donde vamos? ¿Estás molesta? ¿Fue mi culpa?
  -Solo camina, pendejo, vamos a tomar algo. Es decir, voy a tomar algo mientras a ti se te pasa lo que sea que te hayas tragado. Esta noche estoy libre de Felipe, así que podemos relajar la vista un rato.
  El problema con Juliana es que no solo “relajaba la vista”. También relajaba otras cosas. Ofuscado como estaba tuve que evitar que llamara la atención de chicos en la calle. Caminamos por un largo rato, y no supe en qué momento habíamos comprado una botella de vino con mi dinero. Me dejó tomar solo unos cuantos sorbos.
  Cuando llegamos al parque pude verla mejor. Su cabello liso y negro había sido cortado a la altura de los hombros. Llevaba lápiz labial negro  y un crucifijo de oro a la altura de los pechos como único adorno. Comenzó a reír y a preguntarme cosas extrañas, pero confundí  el sonido de sus risas eufóricas y su voz con música. Comencé a bailar descontroladamente, muy descontroladamente.
  Juli bailó conmigo dejando derramar vino sobre nosotros. Tropezamos y reímos. Ella siendo manejada por el alcohol, yo por lo que sea que me haya vendido  ese chico de ojos azules afuera del bar. Arriba todo parecía tranquilo. Intenté fijar la vista en las estrellas, pero el viento las movía. Eran luciérnagas. Eran criaturas fantasmales siendo delatadas por sus cigarros encendidos. Así era el cielo una que otra vez. Cuando le daba la gana. Cuando no, no era más que una masa apelmazada a punto de caer sobre nosotros.
  Desde uno de los rincones del parque llegaban sonidos ahogados. Vi un par de estrellas que nos llamaban. Esta vez no estaban siendo sostenidos por criaturas fantasmales, sino por manos de verdad, tersas y blancas que nos saludaban y nos invitaban a pasar el rato. Mientras caminabamos indecisos los sonidos ahogados se convirtiron en música, un beat que golpeaba suavemente en mis pies y mi caja torácica.
   Oh, you've got green eyes
   Oh, you've got blue eyes
   Oh, you've got grey eyes
  Nos abrazaron y nos dijeron sus nombres. Camilo, de cabello corto, iba sin camiseta y se llevó de maravilla con Juli. Alberto, su amigo, me apartó a un lado y se presentó. Ahora recuerdo haberlo visto en la entrada del bar, junto al chico que me vendió las pastillas.No escuché lo que dijo. Solo vi sus labios moviendose con la gracia y la ligeresa de un poeta alcoholizado.
   And I've never seen anyone quite like you before
   No, I've never met anyone quite like you before

 Estaba ansioso. Miraba hacia arriba y levantaba los brazos en una especia de baile, extasiado. Alberto dejó su botella junto a Juli y Camilo, sentados en una banca del parque hablando y riendo animosamente.Tomó mi mano, giramos. Pasé debajo de sus brazos. Saltamos y bajamos suevemente moviendo los hombros y las caderas. Eramos el viento que trajo la lluvia, la llovizna, la tormenta. En medio de nuestro baile confundí el agua que nos bañaba con su sudor. Y aún cuando supe que no era mas que agua lo que bajaba por mi cuerpo, me di el gusto y el placer de seguir pensando que el agua fria mezclada con el viento eran el sudor y los suspiros de alberto.
   Up, down, turn around
   Please don't let me hit the ground
   Tonight I think I'll walk alone
   I'll find my soul as I go home.