jueves, 27 de marzo de 2014

¿Por qué leemos?

Por: Ela Valderrama
 La lectura es un fenómeno mundial, leen los jóvenes, leen los adultos, leen los niños, los filósofos, los científicos e incluso leen mudos, ciegos y sordos. Pero, ¿alguna vez alguien se ha puesto a pensar por qué leemos? Leemos por que la metodología de un colegio nos obliga. Leemos por culturizarnos. Leemos por pasatiempo. Leemos para que nuestra mente viva lo que nosotros no vamos a vivir. Leemos para conocer un final sin importar la historia o para conocer una historia sin importar el final. Leemos para conocer nuevas palabras Leemos porque eso mantiene despierta nuestra mente. Leemos para vivir. Para soñar. Para sentir Para creer. Para sentir felicidad con algo que de pronto no es real y tristeza con algo que tal vez nunca paso. LEER ES COMO VIVIR EN CIEN VIDAS DISTINTAS Y MORIR TAL VEZ EN 50

miércoles, 26 de marzo de 2014

Ojos cafés

Por: Kira Neko Nyuu
Las noches en las que no puedo dormir me imagino que estas al lado mío en mi cama abrazándome diciéndome que me quieres, me imagino tus ojos cafés cuando algo bueno te pasa , cuando cumples un sueño o cuando simplemente estas feliz , me imagino tus manos entre las mías encajando perfectamente y nuestros cuerpos dándose calor entre sí.
   Te imagino bajo el sol, bajo la lluvia, bajo las flores y hojas que van cayendo lentamente de los árboles y caminando hacia ti sin mirar atrás, sin importarme que dejo atrás me voy hacia tus brazos y te digo que te amo que siempre lo hice, que siempre quiero estar al lado tuyo sin importar que pase, sin importar donde estemos, sin importar nada...
    La verdad es que jamás había querido a alguien así en la vida, con tanta fuerza, con tanta alegría y con tanta tristeza, quiero estar contigo hasta el fin de los días en la tierra y hasta la eternidad en la otra vida si es que hay otra vida, pero es la eternidad y eso es lo importante.
   Quiero que sepas que cada día te aplaudiré cada paso que des, cada vez que caigas te ayudaré sin importar que pase cada día te iré amando más y más, porque eres la persona más maravillosa que he conocido, así tengas miles de defectos como dicen los demás, así te quiero con todas tus cosas malas y buenas, que para mí en ti todo son virtudes y no defectos, pero más que todo tus ojos cafés son todo para mí, amo lo que expresan.

domingo, 23 de marzo de 2014

Te quiero porque te quiero

 Por: David GriSales Sanxhez

Te quiero porque te quiero,
Porque tu cabello es el monte en el que mi espíritu halla el reposo,
Porque tu sonrisa es el remedio de un alma acongojada que clama por
auxilio,
Porque tus ojos son el resplandor del sol que anima mi existencia.

Te quiero porque te quiero,
Porque tus manos son como la suave brisa del viento que arrulla al cantor,
Porque tus palabras son el conjuro que me protege de los males de la
soledad,
Porque tus abrazos son el alimento de una mente que en ocasiones yace en
la banalidad de sus propias ideas.

Te quiero porque te quiero,
Porque eres como grito de rebeldía en medio de un pueblo sumiso,
Te quiero porque te quiero,
Porque la luna se avergüenza de la luz de tu existencia,
Porque eres como luz cegadora que ciega mi alma,
Porque eres la anestesia de mis males,
Porque eres la tranquilidad que busca el bebé en el pecho de su madre.

Y aunque no me quieras,
Aunque no me querrás,
Aunque tu alma se niegue a abandonar a aquel que te desprecia,
Yo te quiero,
Y te doy lo único que puedo darte,
Te doy una poesía, una poesía tardía,
Una poesía del corazón.

Y te quiero porque te quiero,
Porque eres tú quien inspira esta poesía,
Y porque te quiero en mi país,
Y en mi mundo, en la tierra que he creado para los dos,
Y te doy mi patria, te doy mi alma,
Te doy lo que tengo y lo que tendré,
todo porque te quiero.

martes, 18 de marzo de 2014

La luna y yo.

Por: vaneza gonzalez.

Cada noche antes de acostarme busco la luna, cuando la encuentro aprecio su hermosura, después lentamente voy recordando cada detalle que viví en ese día, los buenos, los malos y los que pasaron solo porque si, cuando termino, con un lento suspiro me despido de ella esperando que sea ella la que guarde los secretos que con ella comparto y lentamente me dirijo hacia mi cuarto y ella va iluminando mi camino.

Poemas humildes

Me meti desde la cuenta de Daniel a compartirles algunos de mis humildes poemas que hago cuando siento la necesidad de encontrarme a mi mismo en este universo de extraños:


Atte : Spagueti

 
Principita



Adorada sobrina:viajan por tus venas/ 


rastros de una lejana patria/
 

último rincón del universo/
 

de Colombia tienes olor a frutas como mangos rojos/

nubes amarillas aguas de cascadas azules/
manjares... hechos por manos humildes/

viejas historias del duende/


contadas por tu bisuabuela/

contadas a tu abuela/
 

contadas tu madre/
 

que serán contadas a ti en otra lengua en otro acento y de otro modo/
 

te llevan el sol el viento el aire el viento las estrellas/
 

hilos que enredan ... desde Andrómeda/
 

levanta la mirada , cierra y abre los ojos/
 

y nos veras translúcidos fantasmas /
 

haciendo a cada instante un trozo de vida que nos lleva a ti/



Mariposas


Dos mariposas se han posado en la misma rama
 

la suave brisa bate sus alas al mismo tiempo y en la misma dirección
 

deben continuar su camino culminar la misión que les ha sido asignada
 

nada pueden contra lo que esta escrito
 

y necesariamente una de ellas habrá de partir primero
 

 es la ley
 

la ley de las mariposas
 

nadie sabe quien de las dos tendrá que guardar adentro, en el fondo de su ser mariposa
 

el recuerdo, los designios del sol
 

juez último de los días que gravitan miserablemente.


Poema para mi perrita

7 de octubre de 2013 a la(s) 23:49



La pata de manchas negras y blancas

la trompa estirada arqueada como un buen salvaje

y tiembla porque sueña con lejanos paraisos purpura

cree que está en el cielo de los perros

y que acaso será un angel en este valle de miserables

son solo sueños

y qué tan ciertos parecen en su alma de perro

nos mira nos contempla desde lo alto y se convence

que no hay nada aqui que tenga sentido

mas que soñar

a su corta edad ya conoce la muerte

y ha hecho el juramento de nunca preguntarnos por ella

para no advertirnos de lo ineludible




ella estará mucho tiempo con nosotros, pienso.

Mucho tiempo siempre es poco

porque qué es mucho tiempo comparado con la eternidad?




Primer y Último Poema



28 de Julio de 2011 a la(s) 14:43


¿ Puede una chica saber dónde se esconde el dolor?

¿ Puede un chico con un pasado de lodo y calles rotas saber cuando lo abandona Dios?

¿Y el pasado de ambos puede tocarlos a ambos?

...¿Cuántas lagrimas derramaron en la infancia?

Se han encontrado por error justo antes del estallido de un volcán

Piedras y fuego diluidos como sopa brotan de sus corazones

hay tantas señales de peligro y se miran y se temen

y es el propio encuentro el que los amenaza

flores de mil colores aparecen y desaparecen

viejos camiones que van hacia el mar parecen la solución

seguir navegando, elevar anclas, esperar que el viento sople sobre las velas

y huir, regresar a puerto seguro

no tienen otra posibilidad, estar a salvo del amor que todo lo mata

y permitir que el olvido haga lo suyo

y apague el fuego y convierta las piedras en hormigas

y transforme las heridas en un pequeño recuerdo


la chica solo tiene los sueños que ha soñado

las ciudades en las que ha estado. Su tesoro.

Piensa que tiene que irse a Rumania a Hawai a Polonia su manera de decir adiós

ella cree que allá será feliz.

lunes, 17 de marzo de 2014

¿Ser o no ser?

Por: Seb M Coronel.




¿Ser o no ser?... ¿Qué exactamente?, ahora que lo pienso, esa pregunta no tiene sentido… bueno así sola, ya que podría ser el ser cualquier cosa

(¿Ser o no ser gay?)

(¿Ser o no ser valiente?)

(¿Ser o no ser un pan mohoso?)

Con la ausencia del contexto podría ser incluso:

¿Ser o no ser un calcetín-apestoso-de tres-semanas-de-uso-continuo-que-ya-esta-apunto-de-ponerse-de-pie-solo? Esa es la cuestión

(Que estúpido)

Tal ves yo sea muy literal y por eso lo tomo de esta manera pero no tengo mucho más que hacer. Estoy sentado en la acera de la nueva casa de Herb, esperando mientras discuto-debato conmigo mismo (algo tonto, ya que para un debate se necesitan dos o más personas, entonces dejémoslo como discusión). Se supone que Herb debía estar listo antes de que yo llegara… pero no, como siempre se retrasó por viciarse con esos jueguitos de PC.

En los casi veinte minutos que han pasado, mi subconsciente ya absorbió la extraña (ahora no tan extraña) imagen del nuevo vecindario de Herb (hace siete días que se mudó a este particular suburbio). Su casa es la última de la calle, es grande (inmensa) de tres plantas y supongo un sótano, las paredes cubiertas de una arenisca color durazno-rosa. Las ventanas le brindan simetría son cuadradas y blancas, transparentisimos cristales permiten la entrada de las ya muy débiles hondas de luz solar del crepúsculo a las habitaciones (o bueno eso depende en que teoría creas… ya sabes la de los fotones y todo eso). El techo es combado y de tacto (si ya lo escale, la antena la antena) y aspecto rugoso, una gran columna (chimenea) con un molinete de colores culmina la edificación como si fuera la cereza de un pastel de durazno más cuadrada, dura y hueca del mundo… a si y que también echa humo de cuando en cuando

Arboles muy altos intentan acariciar las algodonadas nubes, balanceándose de izquierda a derecha, las bofetadas del viento deben de ser muy fuertes. Me rio, imagino lo que opinaría un árbol muy interesado en su look personal

.—Oh dios mío, mira como el desgraciado viento me tiene las ramas, están del asco

Mientras los arbustos y pequeños manzanos que crecen quejumbrosos colina arriba hacia el bosque vigilando su entrada dejan atrás la casona y la acera donde estoy sentado miro mi reloj de bolsillo, es dorado y con relieves, dos leones atacándose enmarcan su diminuta tapa, el pulsar del tic tac palpita en mi mano.

Me sobresalto

Mi vista se nubla, unas pequeñas y suaves manos aprietan con fuerza mis parpados, sombras se tragan mis pupilas.

.--¿Quién soy?.—un susurro me eriza la piel en efecto domino, sus labios rozan mi oreja

.—Umm ¿mojo jojo?

Me libera la cara y de un golpe en la nuca me hace tragar mis ganas de reírme

Volteo.—hey., no me golpees, no te puedo devolver el golpe

.—Pues por eso mismo me siento totalmente segura y te pego..—Isabelle Smith lo dice sacándome la lengua.

Isabelle Smith…

Nunca le devolvería un golpe a Isabelle Smith.

Y entonces me pierdo… me pierdo en Isabelle, en sus curvas, más notorias gracias a esos esplendidos shorts color caqui… en su busto más suave por su suéter de felpa (supongo que quede claro nunca lo he tocado ok?) Su glamurosa cascada castaña que ondea brusca pero elegante al son de una muy rápida canción tocada por el siseo del viento que nos rodea, sus ojos; dos planetas de un verde esmeralda profundo e intenso, orbitando paralela e infinitamente en un universo blanco y enmarcado en unas largas pestañas que casi puedo sentir la ráfaga que emana con el simple parpadeo…

. —Deja de mirarme así me da miedo…

. —ajam.

.--¿me estas escuchando?

. —ajam…

. —¿cómo te llamas?

. —ajam.

. —¡AY! Por dios con D minúscula, Hombres

(Espabila, espabila, creo que gira mi cerebro en lo más recóndito de mi cabeza)

. —¿Ah que?—balbuceo. —¡SI! Y Nicholas

. —Olvídalo hombre, ósea jelow yo sé que nadie se resiste a todo esto.—pone cara de seria y empieza a tocarse seximente

. — ¿qué haces mujer?

.—seducirte.—se muerde los labios

. —Pareces una morsa queriendo decir que tiene indigestión estomacal y quiere un inodoro rápido antes de que arruine todo con su fétido y morsoso vomito

Se detiene y me grita. — ¡Ay! Que as-co

Nos reímos y nos ponemos al tanto de la última semana de clases, la tarea de pre cálculo nos está matando, literal.

. —siento que muero poco a poco mujer, puedo sentir las x atravesándome y las Y apuñalándome y los senos y cosenos burlándose de mis sintax errores

.—Que los senos quién qué?.—exclama Herb desde el porche, se acerca a nosotros su cabello escurre. —no serán los de isabelle, esta plana plana plana

. —a ¿sí?—Responde isabelle.-- Pues estoy plana pero conquisto, además déjame, solo tengo que ejercitarme y listo

.—listo el ¿qué?,¿la tabla de planchar?

Me rio hasta que mi estómago me duele, Isabelle continua contraatacando los comentarios de Herb por un rato hasta que me entran ganas de un cigarrillo. Saco uno y lo prendo, siento el denso y espeso humo obstruyéndome las vías respiratorias, lo exhalo liberando perfectos aros de humo gris-blanco. Sé que a Isabelle no le gusta pero pues mal por ella, no tarde en reprocharme

.—Deja de fumar hombre, te dará cáncer o tal vez se te deje de parar.—Isabelle y su intento de voz persuasiva

.—lo del cáncer aún se le demora, lo de que no se le para… disculpa ¿Qué se le para al? Él tiene concha

Isabelle se ríe y yo empiezo a toser porque risas y humo no van juntos

.--¿ a quién esperamos?.—pregunto exhalando columnas cambiantes

.—A Stuart, nos llevara en su carro

Lo había olvidado. Isabelle se sienta a mi lado y empieza a tocarme con su índice, se vuelve molesto

.--¿qué quieres?

.--¿no te preocupa?

.--¿el qué?

.—Morir joven.

Nunca lo había pensado… pero pues lo pienso y le doy una respuesta que considero ella toma profunda y filosófica

.—Morir no me preocupa, es algo natural mujer. Y si me muero joven pues… por lo menos me llevare la curiosidad de saber que paso con la vida conmigo

.—Eso es conformismo, y al panda anti-conformismo no le gusta

Ser o no ser… morir o no morir… joven… esa es la cuestión





Para qué


Por: José Mauricio Cabrera


Para qué me dices que te cuente de mí si cuando te digo "hola" tu mirada está perdida, para qué me dices que te preocupas por mí si cuando te necesito huyes de mi vida, para qué me dices que no te oculte nada si tú estás ocultando todo siempre, para qué me dices que te hable si cuando me hablas tus palabras suenan ausentes, por qué me dices que me amas si no hay más que frío en tu alma, pues yo sí te amo aunque destroces mis esperanzas con los cristales de hielo de tu mirada.

Cadáver de un sueño.

Por: Angie Arias


Es esta parte de mi vida, no quiero pensar en el pasado; pero no es si quiera o no, los recuerdos siempre están girando en mi cabeza, y a veces salen por mis ojos en forma de lágrimas. Y es así, con la misma velocidad que un recuerdo llega a tu mente, con la misma velocidad te lastima. No es que todo en mi vida haya sido malo, pero lo bueno también te puede lastimar, y no por el hecho de que ese momento te haya sacado sonrisas, sino por el hecho de que ya no volverán las personas que te las causaban.
-¿Cuál es la diferencia entre soñar e ilusionarse?- Pregunté.
-Es fácil! Tú puedes hacer realidad tus sueños, mientras que las ilusiones, son solo eso, ilusiones. Tú no lucharías por una ilusión, porque si lo hicieras, se convertiría en un sueño.- Respondió.
Tal vez tenía razón, pero ahora que lo pienso, los sueños también se convierten en ilusiones, y eso pasa la mayoría de las veces. Las personas se conforman con poco y no luchan por lo que quieren, por lo que sueñan. Se frustran con tan solo un intento, con las críticas de los demás y pierden la confianza en sí mismos.


Por otro lado, las personas que si cumplen sus metas son felices, pero no hay que olvidar que la felicidad se vive en compañía, ya que solo, la felicidad no dura mucho porque detrás de todo sueño hay una persona para compartirlo y disfrutarlo; y si no hay nadie, solo será felicidad momentánea o incompleta… En fin, ya no importa nadie porque la sociedad te vuelve superficial y egoísta. Y yo, yo ya estoy cansado de tanta superficialidad en este mundo; así que sin pensarlo mucho, he decidido suicidarme.

jueves, 13 de marzo de 2014

Destino


Por: Seb M Coronnel 



Iba caminando por la resbaladiza acera hacia la estación de tren. Una mundial de problemas inundaban mi cabeza y entonces la lluvia, sin el mayor esfuerzo reclamo el puesto número mundial y uno. Mi abrigo pesaba el doble e instintivamente mi cerebro maquinaba la explicación teórico-física del porque
(El material del abrigo es de una elevada porosidad y esto es lo mismo que decir que es absorbente, debido a la lluvia el agua es retenida, elevando el peso de la masa)
Podía sentir las gotas de agua que utilizaban mi cabello como viaducto de desagüe… Camuflaban a la vez unas saladas y tibias lágrimas que melancólicas se liberaban de su sufrimiento por entre mis hinchados y pesados ojos. Me desencaje las gafas de mi cara, estaban empañadas, de hecho ya no veía nada, alce mi brazo y con la chorreante manga del abrigo me ‘’seque’’ la cara diciéndome por enésima vez que  no era practico llorar. Que al final había sido el destino…
¿Destino? Me pregunte en ese momento que era, exactamente, el destino.
En la esquina un auto pasó a toda velocidad, esparciendo el fluido más importante para la vida, donde ya no era necesario que hubiera tanto porque ya había cumplido su trabajo, su destino. Paso a paso me acercaba más a la estación de tren. Todas las personas llevaban paraguas, para evitar la lluvia, para evitar un problema. Fingir es una especie de paraguas, fingir nos resguarda de todos los problemas que tanto tememos. Un pequeño niño de unos seis o cinco años se zafo de la seguridad de su madre y empezó a  saltar de charco en charco, la reprimenda no se dio a esperar.
. —Henry. ¡NO! Ven acá pescaras un grave resfriado, no tenemos tiempo ahora para que te enfermes. —escupió una señora de mediana edad con piel cetrina y cabello entrecano.
Destino. Tiempo. Problemas
. —Que Temporal que hace últimamente. —menciono una anciana de voz chillona y pastosa a su compañera, sostenía un paraguas rosa con motas de colores, y entonces caí en la cuenta de que algo no estaba bien… cuando ella se refería a temporal… se refería a ¿el hueso par, irregular, neumático, situado en la parte lateral, media e inferior del cráneo.? O  ¿a la medida del tiempo?
¿Cómo una palabra podía ser dos cosas a la vez?...
Mis pensamientos se vieron interrumpidos, sin darme cuenta había llegado a la estación. Había penetrado una gran umbral, iluminado por miles de luces blancas y cegadoras, los más seguro es que la gente se fijara en mí, de todos los presentes era el único que escurría un mar de agua dentro de la lustrosa y hermética estación. Al acercarme a la taquilla escuche  la fina y delicada voz que se filtraba por los parlantes que se suspendían como gavilanes sobre toda la amplitud del recinto
.--Tren D19 con Destino a ClerkStreet, Tren D19 con destino a ClerkStreet...
La mecánica y artificial voz me hizo recordar...
¿Que era el destino?
Anteriormente me había referido a él como un futuro al que llegamos de una manera predeterminada, pero en aquel entonces, la voz del parlante se refería al como un lugar, igualmente, determinado. Por lo tanto... ¿qué es el destino?
.--Joven.--insistía la vendedora de tiques.--son un dólar con veinticinco centavos
Deslice un arrugado y raído billete junto con tres monedas, y de nuevo me percate como un solo significado puede tener dos...
.--gracias.-- le escrute entre dientes y sin ánimos a la vendedora y y me lleve el tiquete al bolsillo. Para acceder al sistema de transporte de la ciudad, que era la capital, tenías que depositar tu capital... ¿entonces le das tu capital a la capital? Al sentarme en el banco que se encontraba aislado  y de cara a las inertes y a la vez vivas vías del tren. Seguía preguntándome como una cosa podía ser dos cosas a la vez. Como la capital podía ser la capital geográfica y a la vez la capital monetaria. Como el temporal era, tanto, el hueso par, irregular, neumático, situado en la parte lateral, media e inferior del cráneo y  a la vez el estado climático del planeta donde seres que simplemente ignoraban lo obvio habitaban, creo que por eso eran felices... y yo no
Un estruendo  se escuchaba a lo lejos, anunciando que mi tan esperado tren ya se acercaba, me puse de pie  para poder entrar sin rodeos, pero entonces mi atención se centró en las paralelas líneas que formaban las ahora vivas vías del tren. ¿Que era el destino? Que era... era simplemente un par de líneas paralelas e irrefutables que siempre apuntaban hacia una misma dirección, a un mismo lugar. El destino no era algo que a la vez era dos cosas, era dos cosas que, a la vez juntas, formaban un solo algo, o mejor dicho un solo alguien, a ti mismo.

martes, 11 de marzo de 2014

Leer cuentos a 120 niños del Hogar Juguetones Entre los sueños y el parque donde consumen drogas.

Chicos, como ustedes saben soy promotor de lectura, lo cual significa que mi vida es recorrer el mundo en busca de amigos de los libros. He recorrido selvas, lagos, carreteras desoladas por todo el país y de ahí he sacado las mejores de mis experiencias. Esta crónica describe uno de esos hermosos momentos.



Leer cuentos   a  120 niños del Hogar  Juguetones
Entre los sueños y el parque donde  consumen drogas.
Por : Spagueti   Morela /Biblioteca  Departamental JGB


Lo que nosotros  llamamos  autopistas  parecen  lánguidas imitaciones de   las verdaderas    y por ellas  avanzaba el   brumoso  Chevrolet NPR modelo 1994, tres toneladas de capacidad; anaqueles  metálicos; 500 libros de  todos los tipos; un conductor; un promotor de lectura;  una  oscura dirección al extremo oriente de la ciudad y la misión de encontrarnos con 120  niños de un hogar infantil de bienestar  administrado por el Estado para leerles  cuentos.  En las esquinas las luces  de los semáforos perforaban el tono grisáceo de la mañana,  botafuegos, equilibristas,  saltarines, niños y adultos que vendían dulces o pedían una moneda eran  la triste compañía circense de la pobreza y  nuestro surrealismo social.  Y al llegar, habiendo cruzado dos  o tres puentes desde los cuales se adivina la  mole de  edificios escurridizos nos esperaba la  amplia fachada  de rejas  metálicas que separaban el Hogar infantil Juguetones de un parque esplendoroso y de propiedad de jóvenes perdidos en el uso desaforado de drogas. Uno de  ellos  alucinaba con alguna  patética visión  que emergía de las ramas de un arbusto  y  persistía en  hallar el extraño  ser  que lo aterraba.  Íbamos a leer Dónde viven los monstruos  del fallecido escritor  neoyorkino Maurice Sendak, en el que un niño  es  castigado por sus pilatunas y se va a vivir donde los monstruos, precisamente,  y Ahora no Bernardo, corto  e impactante libro álbum en el que un niño se convierte en  monstruo porque sus padres lo ignoran.
El Bibliobús es  un servicio de biblioteca itinerante de la Biblioteca Departamental  fundada  hace 60 años con la donación de  3500 títulos de un industrial que  vivió en la entonces pequeña  villa de  Cali, a  principios del siglo XX. Recorre miles de kilómetros; navega costas  selváticas en planchones; ignora descomunales derrumbes por los constantes inviernos y siempre llega  a su destino   y nadie sabe si verlo como el achacoso  viejo  y terco  camioncito  o como el  achacoso viejo y terco héroe que  hace de la   red  departamental de bibliotecas y el  proceso de promoción de lectura  un grupo de  tercos empecinados en  promover el encuentro feliz entre los ciudadanos y  los  materiales de lectura. De cualquier  forma hay algo en  ese conjunto de fierros afinados y libros  desperdigados  por los anaqueles  improvisados que produce una extraña sensación de felicidad; parece  un antiquísimo molino de viento, una  alegoría  al quijotismo   de los que  no dejan de soñar.


El hogar  infantil de bienestar deslumbra por  su limpieza y comodidad.  Son cerca de  2300 metros cuadrados en los que los 120 chicos entre 2 y 5 años  tienen piscina, salas de juego, un colorido jardín,  y una deliciosa  cocina en la que dos cocineras inventan manjares como en un cuento  árabe. La mañana se adueña del paisaje plano del oriente de la ciudad, gigante porción de la torta urbana donde viven cerca de  600 mil   obreros y obreros  desempleados.  Educación   con calidad es la estrategia del  Hogar para enfrentar  el violento conflicto social que pone  al extremo oriente  caleño frente  a miles de asesinatos, robos y violaciones que  hacen de sus calles nidos permanentes de balaceras.  Al bibliobús, encajado abruptamente entre el pasillo  central de acceso y las rejas que defienden el  hogar de la  calle, van subiendo los niños  en hilera como en un sartén de cabelleras multicolores: negros – o afrodescendientes-  mulatos, mestizos, peli crespos, peli lacios, van siendo devorados por  la  ancha  barriga del bibliobús. Y  es la hora de leer. Se abre una  indefinible parcela  en la mente de todos.  Carolina, la joven sicóloga los observa y sigue las narraciones… “La noche en que Max se dedicó a hacer travesuras de un tipo  y de otro, su madre lo llamó monstruo…” Uno pensaría que ella está disfrutando y  mirándolos  fijamente para detectar  en sus comportamientos el indicio de posibles problemas  que  traigan de sus familias. El Hogar es un sitio de  gente amable y algunas bromistas  como las negras Celda y   María Fernanda que nos recibieron  diciéndonos que  cómo se nos había ocurrido traer eses camastrón – el camioncito-y luego habían estallado en risas porque el conductor, azorado porque  se esforzaba para pasar el camastrón por el angosto pasillo central,  les había lanzado una mueca  como  para hacerlas sentir desagradecidas.


Carolina, 27 años, delgada, espontánea;  cuando niña, soñaba con ser sicóloga y trabajar con niños y está feliz porque ha  vuelto a trabajar al hogar después de una incapacidad  médica. Yo  le voy preguntando  de una en una  para construir  mi crónica. Dato a  dato mientras los grupos de  20 niños se  suceden y salen sonrientes diciendo gracias  señor. El  problema  más común es la falta de dedicación de algunos padres y yo evito  juzgar porque no  conozco de cerca  la vida cotidiana del barrio aunque uno se la imagina porque  ha visto como en el parque vecino hay más jóvenes drogados.  Algunos  niños  tienen consciencia endeble de las normas y pueden presentar comportamientos agresivos. Es la voz de la sicóloga, desde luego pero, precisamente para eso  está, para  acompañarlos  me digo, pero también me doy cuenta que es una defensa innecesaria porque ella no los está juzgando, sólo da una respuesta espontánea ante mis acosadoras preguntas.  La correlación entre educación y reducción de situaciones críticas  como las del parque o la violencia de la que son víctimas y victimarios los  jóvenes está probada en todo el mundo y la lectura  en voz alta, junto a las  felices exploraciones de  materiales de  lectura de todo tipo  ocupan un lugar central  que la Biblioteca Departamental entiende  muy bien.
Hay uno de los grupos  que gozan como lo que son, como niños, de los trabalenguas que trato de enseñarles, fascinados con la lógica  ilógica del lenguaje tratan de repetir la historia de la  gallina peripuesiperipelicrespa que se peripuesiperipeliecrespo. Quieren que lo repita y lo intentan ellos  como si acabaran de descubrir algo inusitadamente deslumbrante. El lenguaje, las capacidades que el sistema social les provea  o les niegue será una herramienta fundamental que podrían tener a la mano, no tanto para que puedan  huir de sus  barriadas sino para que puedan entrar y salir  de los mundos  a los que quieran ir.
El sistema institucional   que ha  construido el Estado para atender  a los niños luce robusto  si nos  fijamos en sus documentos y políticas. Dice que un Hogar  de  bienestar  debe contar  buena planta física libre de riesgos  de salubridad, sanitario para cada 25 niños, agua potable, energía eléctrica;  material didáctico abundante, cojines,  colección de libros, títeres, juegos de aprendizaje; pelotas de diferentes tamaños; juegos de todo tipo: medicina, deportes, sonajeros y muchas otras cosas  más. Juguetones, el Hogar  de Bienestar del que el Bibliobús se apresta a  salir , de regreso a  la Biblioteca Departamental pareciera  cumplir con todo eso y mucho más porque el suave aroma de una  carne a  la plancha, vegetales  y generoso jugo  de frutas que están preparando las cocineras  hacen pensar que  además aquí hay  amor. 
El camastrón, el terco, el héroe, el viejo atraviesa  como una  aguja el inmenso oriente  de  Cali,  voy reconfortado, entendiendo que  alguna oportunidad  queda, alguna, para que al menos los  jóvenes decidan con la suficiente información y sentido de la responsabilidad  si van a  continuar por el camino de las letras o por el de los balazos y las drogas. Después de todos somos una democracia, que si bien  parece llena de rotos tampoco,  ni mucho menos, le niega todo  a los que  nacieron fuera de las estructuras de poder. Algún respiro  queda.     El camión se detiene, sus   anaqueles, sus 500 libros, sus  dos   ocupantes.   El enorme tren, casi una visión demencial y ruidosa, cruza  la  avenida.